Páginas vistas en total

lunes, 14 de marzo de 2011

Displasia BroncoPulmonar


DISPLASIA BRONCOPULMONAR
Nota de pronta publicación en la Revista Nuestra Salud de la Ciudad de Paraná. Marzo/2011
En la actualidad debido a los conocimientos médicos y tecnología disponible la supervivencia de niños prematuros y de muy bajo peso es cada vez más frecuente, ellos corren el riesgo de desarrollar displasia broncopulmonar (DBP), enfermedad se desarrolla como consecuencia de la prematuridad y de la inflamación progresiva de pulmones inmaduros. La mayoría de los casos de DBP afectan a bebés que nacen con 34 semanas de gestación o antes y pesan menos de 2.000 gramos.
"Bronco" se refiere a los bronquios (conductos a través de los cuales llega a los pulmones el oxígeno que respiramos). "Pulmonar" se refiere a los pequeños sacos de aire (alvéolos), donde se produce el intercambio entre oxígeno (O2) y dióxido de carbono. “Displasia" expresa cambios anómalos en la estructura y organización de un grupo de célula que afectan a los bronquíolos (las vías respiratorias más pequeñas) y a los alvéolos pulmonares, dificultando la respiración y provocando problemas en la función pulmonar.
En ocasiones la displasia broncopulmonar, junto con otros problemas asociados a la prematurez presentan complicaciones que deben ser debidamente atendidas. El O2 se suministra a través de un tubito insertado en la tráquea del bebé y se administra a presión para que el aire pueda entrar adecuadamente en pulmones que se encuentran rígidos e inmaduros.  La displasia se suele diagnosticar cuando un bebé sigue necesitando que le administren O2 y presentando síntomas respiratorios más allá de los 28 días de vida (o 36 semanas desde su concepción).
No existe tratamiento médico que permita curar inmediatamente la DBP y se tiene como objetivo suplir las necesidades de O2 y ayudar a respirar a los afectados para que puedan crecer y madurar adecuadamente. Los bebés reciben tratamiento de soporte vital en una unidad de cuidados intensivos neonatales (UCIN) hasta que son capaces de respirar sin la ayuda de un respirador.  El tiempo que tiene que pasar en la UCIN puede ser de algunas semanas o meses. Al  alta, el bebé puede requerir medicación, tratamiento respiratorio o incluso administración oxígeno domiciliario.
La mayoría mejoran de forma gradual, algunos muy lentamente, otros no llegan a recuperarse completamente si su enfermedad es muy grave, además les cuesta mucho ganar peso y tienden a perderlo cuando están enfermos. Los pulmones siguen creciendo durante los primeros años de vida, pero pueden tener función pulmonar alterada incluso en edad escolar. Conforme vayan creciendo, se les irá formando nuevo tejido pulmonar sano que asumirá gran parte de la función respiratoria.
Estos bebés suelen ser más proclives a contraer infecciones respiratorias como gripe, bronquiolitis, provocada por el virus sincitial respiratorio (VSR) y la neumonía. Y, cuando contraen una infección, suelen ponerse más enfermos que la mayoría de niños.
Los padres tienen un papel fundamental en el cuidado de un bebé con displasia broncopulmonar. Se debe reducir la exposición del bebé a las infecciones respiratorias. Restringir las visitas de aquellas personas que estén enfermas y, si su hijo tiene que ir a una guardería, elija un centro que sea pequeño donde estará menos expuesto a los agentes infecciosos. Asegurar calendario de vacunaciones completas. Y jamás exponerlo al humo del tabaco, sobre todo en el hogar, ya que es un poderoso irritante respiratorio.
Si  necesita que le administren oxígeno en casa, el equipo de profesionales le enseñará cómo colocarlo y cómo medir sus niveles de oxígeno.
Los niños pueden necesitar broncodilatadores. Pueden administrarse estos medicamentos con una aerocámara que pulveriza el medicamento para que el niño lo pueda inhalar.

Signos de alarma

Cuando su hijo llegue a casa tras recibir el alta hospitalaria, usted deberá estar alerta por si el pequeño presentara algún síntoma de dificultad respiratoria.
Los signos de que un bebé puede requerir cuidados médicos inmediatos incluyen:
·                       respiración más rápida de lo normal
·                       sobreesfuerzo al respirar: agitación, hundimientos costales
·                       cansancio o somnolencia extremos y crecientes debido al sobreesfuerzo respiratorio
·                       tose más de lo habitual
·                       respiración ruidosa
·                       emite un sonido sibilante al respirar (silbidos, chillidos)
·                       color de piel pálido, morado o azulado (suele comenzar en labios o uñas)
·                       dificultades para comer, regurgitaciones excesivas y/o vómitos durante las tomas
Si su hijo presenta cualquiera de estos síntomas, consulte al pediatra inmediatamente o pida atención médica urgente.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Tengo gemelos de 30 meses, uno con DBP leve y el otro moderado (29 sem y 1 kg c/u). Los primeros 2 inviernos recibieron la Synagis y con escaso contacto de visitas. Cursaron vs. enfermedades respiratorias pero tratadas en casa. Este invierno -3°-(por su retraimiento social y mejoría pulmonar) llevan vida normal. Sin embargo, hemos pasado por toda clase de enfermedades respiratorias con broncoespasmos a repetición (2 bastante severos y 1 de ellos terminó en 1 neumonía difusa)¿Cuándo deberían mejorar o espaciarse? ¿Hasta que edad es "normal"? La talla de ambos normal (50) aunque flacos (3 y 10) y cumplen con los hitos de desarrollo sin edad corregida. Muchas gracias.

Fernando G. Meneghetti dijo...

La DBP es una condición común a la edad gestacional al nacimiento de sus gemelos. Es esperable que durante los primeros años tengan infecciones respiratorias agudas bajas y que algunas de ellas las cursen con broncoobstrucción. Tranquiliza que tengan aparentemente buen crecimiento y desarrollo.
Quizás convenga esperar estos meses post invernales para evaluar evolución y según ello decidir con su pediatra la conducta a seguir.
Atte